¿Qué podemos cambiar para mejorar el resultado de nuestras ventas internacionales?

Seguramente estaremos de acuerdo con la afirmación que el éxito de la exportación o internacionalización de una empresa va más allá de disponer de un buen producto o servicio.

Requiere trabajar correctamente un conjunto de factores que son clave para que la empresa se expanda de forma consistente en los mercados exteriores.

Lo sorprendente es que a pesar de lo obvio de esta afirmación, en más de una ocasión nos encontramos abocados a la inercia de la actividad frenética del día a día sin haber tomado consciencia de ello.

Probablemente estamos de acuerdo en que una empresa que no se cuestione si estos factores de éxito están integrados en su organización y, en su caso, adopte medidas para su mejora, difícilmente obtendrá un éxito sostenible en el tiempo.

Por eso deberíamos preguntarnos más a menudo qué áreas de mejora podemos detectar en cada momento.

¿Estamos realmente centrando nuestros esfuerzos en mercados y clientes rentables? ¿Los tenemos identificados?

¿Las personas de organización (o los departamentos clave) están capacitados y formados, para responder de forma ágil y con seguridad a las demandas de los clientes extranjeros?

¿Estamos convencidos que es imprescindible que toda la empresa esté involucrada en la actividad internacional? ¿Existe la actitud necesaria para apoyar al departamento de export?

¿Disponemos de una buena cobertura contractual para asumir riesgos contralados?

¿Gestionamos de forma satisfactoria las expectativas de nuestros clientes y colaboradores mediante contratos adaptados a cada caso?

Introducir cambios en estos y en otros aspectos que contribuirán a consolidar nuestras ventas internacionales, no es tarea compleja. Sólo es necesario tomar consciencia y tener una firme voluntad de mejorar nuestros resultados.

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